"La joven y la mujer, en su nuevo desarrollo personal, serán transitoriamente imitadoras de los malos y buenos
modales masculinos, y repetidoras de las profesiones varoniles. Las mujeres habrán pasado por todos esos
abundantes disfraces sólo para purificarse, en lo más peculiar de su naturaleza, de las deformadoras influencias del
otro sexo.
(...) Esta humanidad de la mujer, madurada en los dolores y la humillación, saldrá a la luz cuando la mujer haya
mudado los convencionalismos de lo exclusivamente femenino, en la metamorfosis de su condición social; así los
hombres se verán sorprendidos y vencidos. Este progreso convertirá la vida amorosa en una relación valedera de ser a
ser, no ya de varón a mujer. " R.M. Rilke
No hay comentarios:
Publicar un comentario