"Hagamos un pacto. Yo le entrego mi pasado, le armo un paquetito con moño fucsia y todo, se lo dejo en un buzón (si es que aún existen los buzones), y usted lo busca y lo abre, o lo deja olvidado por ahí, en un viaje, una mudanza, o en la casa de algún pretendiente amor presente, esos que nunca podré celarle, porque nunca conoceré (afortunadamente). Y usted me da retazos de su futuro, en postas, cual mochilera pagana que a veces se aparagua en mi cuerpo cuando el mundo le llueve encima. Sin apremio, usará mi piel de papiro marcándome con recuerdos que pelaré cuando me autoesquile, y los meteré en el freezer para hacerme rollos de melanco al horno con salsa nostálgica, cuando tenga antojos de tristezas suyas. Seremos el depósito de nuestro excedente, el sótano feliz de nuestros descontentos. Jugaremos a juntarnos, o nos juntaremos a jugar, a que juntos somos algo que no se sabe qué, ni se piensa ni se dice ni se puede preguntar. Seremos lo que nuestros cuerpos pidan, un batifondo de néctares hormonales embadurnando sábanas y embarullando alientos. Y el espacio entre los encuentros será un paseo en bicicleta por la vida, hasta que nos volvamos a chocar, pero no por apurados, sino porque nos gusta andar por las mismas esquinas. Firmemos, pactemos, acordemos causarnos casualidades, liberando exigencias, biengastando ansiedades, llenando de azares nuestras pelvis, para unirlas, cuando imaginemos amarnos sin imaginarnos."
http://sexandthebici.blogspot.com.ar